Inicialmente, lo más importante es no confundir felicidad con éxito y viceversa, he conocido un sinfín de personas que son exitosas en sus carreras, en cumplir sus objetivos, en lograr lo que soñaron, pero realmente no se sienten felices. Si alguien me pregunta ¿qué quiero para mis hijos? Mi respuesta
Finalmente, el 2020 ha terminado, un ocaso agónico luego de propinarnos fuertes palizas a manera de lecciones, cambios de vida, millones de pérdidas de vidas humanas, dinero, estatus y un montón de cosas más que no quiero mencionar para no ser redundante en vainas que tanto ustedes han leído y
Uno de mis rituales favoritos (aunque no el más nuevo) es el sentarme en mi escritorio con la agenda y revisar una por una las metas que escribí para el año que ahora está por terminar. Evalúo como me sentí cumpliendo las metas que pude cumplir y con respecto a
Ahhh… Navidad…! El tiempo donde todos nos volvemos locos comprando regalos para los intercambios, “Amigos Secretos”, la gente del trabajo, la familia, rumba, bebezón, comelonas y demás… Este año la vaina será un pelo distinta, la pandemia generará cambios obligados en toda esta forma de navidad a la que estábamos
Que levante la mano quien tiene su vida en pausa porqué está enfocado -solamente- en hacer más dinero… Cuántos de nosotros estamos siendo influenciados por, frases, audios, propagandas y demás “motivadores” que dicen cosas como “quienes luchan por sus sueños duermen poco” “ellos no descansan hasta que logran lo que




